
Daniel Rosado y Mauro MartÃnez, jefes de cocina de Skina, preparan unos huevos fitos al momento, una de las recetas que se recogen en el libro. Foto: cedida por Mauro MartÃnez
Pocos cocineros pueden exhibir una biografÃa tan brillante. A sus 28 años es jefe de cocina, junto a Daniel Rosado, del restaurante Skina, uno de los pocos de AndalucÃa que cuenta con una estrella MichelÃn. La consiguió antes de que él llegara al establecimiento pero su gran logro, y no es nada fácil, ha sido mantenerla formando parte de la dirección del cocina del restaurante de Marbella.
Se formó en la Escuela de HostelerÃa de Cádiz y ahora vuelve a ella para presentar el primer libro que recoge su obra. Será el próximo miércoles dÃa 26 de enero a las 12 del mediodÃa cuando el libro “Skina pequeñamente grande” se presente en sociedad.
La vinculación del cocinero a Cádiz queda patente en el hecho de que el libro se presentará antes aquà en la provincia que en Málaga, donde está el establecimiento. El propietario de Skina, Marcos Granda, vendrá también a la ciudad para participar en la presentación de este libro que recoge, con gran elegancia, por cierto, el trabajo realizado en establecimiento con recetas de vanguardia en lo más alto de la nueva cocina andaluza.
El libro, con numerosas fotografÃas, cuenta la historia del restaurante Skina situado en el casco histórico de Marbella, en la calle Aduar. Es un establecimiento pequeño, con muy pocas mesas. Sólo abren por la noche y la inmensa mayorÃa de los clientes van con mesa reservada y a probar el menú degustación de la casa, todo un derroche de imaginación y en el que no se encontrará nada “normal”. Es casi una función de teatro. Su evolución ha sido meteórica. Abrieron en 2004 y en 2008 ya tenÃan su primera estrella MichelÃn. Los propietarios son Marcos Granda y MarÃa Isabel Salamanca y otra de las claves del establecimiento es la carta de vinos, especialmente cuidada por Granda, un apasionado de este mundo.
El libro es igual que el restaurante, un espectáculo de imágenes y un diseño muy cuidado. Cuenta el trabajo que se hace diariamente en el establecimiento su historia y luego recorre las recetas más famosas, algunas de ellas todavÃa presentes en la carta. Sorpresa y diversión son las dos claves de Skina y asà nada es lo que parece. Si pide una croqueta de rabo de toro no espere encontrarse con un cilindro de bechamel y carne empanados y en la versión de la famosa ensalada malagueña de bacalao, naranjas y patatas, estas vienen en forma de fideos y lleva hasta clavales.
El libro tiene toques literarios y cinematográficos. Hay un homenaje a Gaudà con un “foei” y un yogurt “cubista” y un postre que se llama “dinamita”, personalmente diseñado por Mauro MartÃnez, llega a la mesa con fuego incluido.
MartÃnez lleva en Skina desde principios de 2010 y antes tuvo negocio propio en Cádiz, el restaurante Balea, y pasó por el prestigioso restaurante gaditano El Campero de Barbate donde conoció los secretos del atún rojo de almadraba.
El ibro se vende a 35 euros. Se puede comprar a través de la web del restaurante y ha supuesto 6 meses de trabajo. La publicación ha sido coordinada por Alberto Zaldivar y la empresa InzonaDESIGN.