Cosas De Comé

Ir a la página de Antonia Butrón
Categorías Buscador
Publicidad
Pulsa aquí para ir a la página de Romerijo
Ir a la página de las jornadas del Estero y la Sal
Ir a la página de Ibericar
Ir a la página de Pantalán G
Ir a la página de Conil Saborealó
Ir a la página de Montesierra
PINCHA AQUÍ Y RECIBIRAS INFORMACION SOBE NUESTROS EVENTOS
Ir a la página de Unic Hostelería
Ir a la página de Ideólogo
Ir a la página de Baelo
Pulse para obtener más detalles de la taberna La Sorpresa
Más información aquí
Pincha aquí para ir a la web de Pescados Bedimar
Ir a la página del Molino de Espera
Ir a proveedores.com
Ir a la página de Viñas del Vero

La firma jerezana Franjuba lanza Panacea, una línea de picos y regañás destinadas al sector gourmet

Publicado el Viernes, Marzo 20, 2015 por Cosas de Comé

La empresa, una de las pioneras en la elaboración de este producto a nivel industrial en Jerez quiere abrir mercado en las tiendas especializadas y en la hostelería

Bartolomé Reyes junto a su padre. Foto: Cosasdecome

Texto: Pepe Monforte

Cuenta Francisco Reyes, panadero curtido, desde que empezó a ayudar a su padre en el horno de “Bartolo”, en el barrio de Santiago de Jerez, que lo de los picos en la ciudad surgió en los años 40. Por entonces, los panaderos, con los trozos de masa que sobraban del pan, “liaban” unos canutillos de masa que cocían en el horno en los intervalos en que estos no tenían la temperatura idónea para meter las piezas. Los picos, que adquirieron el nombre de “liaos” porque se liaban frotando las dos manos con la masa enmedio, se regalaban a los niños o a las mejores clientas. Fue la crisis del pan de los años 90, cuando las panaderías se deciden a impulsar este producto que se ha convertido en un símbolo de la ciudad. Jerez es famosa por sus vinos, por su berza, por su rabo de toro y sus ajos calientes, pero también lo es por los picos que llevan ya su apellido “liaos o camperos de Jerez” como símbolo de prestigio.

Una de las empresas que ha contribuido a difundir los picos jerezanos es Franjuba, el nombre actual de la firma que pusiera en marcha “Bartolo” allá por 1948. Ahora es su nieto, Bartolomé Reyes el que lleva la empresa. Las cosas han cambiado mucho. Ahora ocupan una nave de 3600 metros cuadrados en el polígono industrial de Jerez, muy cerca del aeropuerto. En ella están una treintena de empleados que trabajan a tres turnos y que elaboran una veintena de picos diferentes, la mayoría de ellos para grandes empresas del sector de la distribución como El Corte Inglés, Carrefour, Super Sol, Lidl o Día. Cada jornada salen de la fabrica unos 7000 kilos de picos, algunos de ellos ya, con destino a paises de la Unión Europea.

Pero Franjuba quiere ahora ir a un nuevo mercado, aunque siga haciendo estos picos para la gran distribución. Acaba de poner en marcha una línea “gourmet”, tres productos que, en palabras de Bartolomé Reyes, “nos devuelven, de alguna manera a los orígenes, a hacer las cosas mimándolas al máximo y con el tiempo que necesitan”. Reyes sabe de que habla. Conoce a través de su padre todo el proceso de fabricación “a la antigua de los productos”, estudió Química, aunque lo dejó para hacer Empresariales y así poder asumir con éxito la dirección de la firma en la que también trabaja su hermana Lidia.

Franjuba ha lanzado tres productos, el primero de ellos es un pico “rústico” realizado sólo con harina de trigo, levadura y sal. Cuando los pruebas te llama la atención su forma totalmente aleatoria y su color dorado. Son muy crujientes, el compañero perfecto para una ensaladilla. Se diría que están fabricados para acompañarla. La clave explica Bartolomé Reyes es su “hidratación. Llevan mucha agua, lo que combinado con una fermentación de varias horas y una cocción a fuego lento hace que tengan esa textura crujiente, pero a la vez agradable”. Los picos están basados en la fórmula que utilzaba el creador de la firma allá por los años 50.

El segundo producto es la “delicia”, un pico que llama la atención porque, al contrario que el “rústico” es de textura mucho más blanda. Aquí lo llamativo es el sabor a aceite de oliva virgen extra. Saben a aceite de oliva porque un 30% de la masa es de este producto. Utilizan aceite andaluz. Reyes señala que este “pico, aunque puede acompañar muy bien a muchos productos, está especialmente concebido para comerlo sólo, como un aperitivo”.

La tercera propuesta es una regañá. La hacen de varios tamaños. Son una especie de tosta, muy crujiente, pero con la novedad de ser menos “etéreas” que otras del mercado. El pan se nota. La empresa las ha concebido especialmente para que acompañar a patés o también pueden ir perfectas con unas papas aliñás o unas croquetas, “pero a mi me gustan especialmente con un buen jamón” resalta Reyes.

Las regañás en su embalaje. Foto: Cedida por Franjuba

Precisamente el jamón junto a la regañá ilustra el envoltorio de los tres productos. La línea gourmet ha sido bautizada con el nombre de “Panacea”, la idea ha sido fruto de un trabajo conjunto de Franjuba con la agencia de comunicación y marketing andaluza “Probando probando” y la firma especializada en empaquetado y presentación de productos con sede en Sevilla  Centralpack. Los tres tipos de picos vienen presentados en unas bolsas de color malva. Las regañás llevan incluso una cajita dentro parar evitar que se rompan. Panacea es una palabra de origen griego. Su significado sería “lo que todo lo cura”. Suena también a pan y suena bien. Por eso les pareció perfecto para nombrar a esta nueva línea de productos.

 

Los tres tipos de picos “que hemos querido que sean diferentes, que no se parezcan a nada de lo que hay en el mercado” – señala Reyes – van destinados a tiendas gourmet y también a la hostelería, un campo en el que hasta ahora no había trabajado Franjuba y en el que quiere introducirse con estos productos de línea gourmet. “Somos conscientes de que hay una generación de hosteleros que cuida muchísimo todo lo relacionado con el pan y los picos y a ellos queremos ir”. La idea es que tambiés estos productos les abran nuevas posibilidades de negocio en el extranjero. De hecho en los envases, las características del producto vienen ya en inglés.

Para Franjuba lo de las nuevas ideas es una constante. Fueron los primeros en los años 90 en crear las “boutiques del pan” en la provincia con su firma La Espiga de Oro. En su nueva fábrica de Jerez también elaboran piezas de pan ya terminadas pero envasadas en atmoferera controlada lo que permite tener las piezas en casa durante largo tiempo en bolsas individuales que se abren cuando se vayan a usar. Es entonces cuando se termina de hornear el pan en el horno del cliente, en su casa.

Tienen muchas esperanzas en estos nuevos productos. Ya tendrán una primera cita con el sector gourmet el próximo 26 de marzo en el encuentro “Vinos de España” que tendrá lugar en Jerez y que concentrará en la ciudad a bodegas de toda España y a expertos del sector. Allí estarán acompañando a quesos, productos ibéricos y el caviar de Riofrío (más información aquí).

Más información sobre Franjuba y forma de contactar, aquí.

 

No hay comentarios para este post.
Deja un comentario:

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.

Puedes usar estas etiquetas:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>