Cosas De Comé

Ir a la página de Antonia Butrón
Categorías Buscador
Publicidad
Pulsa aquí para ir a la página de Romerijo
Ir a la página de las jornadas del Estero y la Sal
Ir a la página de Ibericar
Ir a la página de Pantalán G
Ir a la página de Conil Saborealó
Ir a la página de Montesierra
PINCHA AQUÍ Y RECIBIRAS INFORMACION SOBE NUESTROS EVENTOS
Ir a la página de Unic Hostelería
Ir a la página de Ideólogo
Ir a la página de Baelo
Pulse para obtener más detalles de la taberna La Sorpresa
Más información aquí
Pincha aquí para ir a la web de Pescados Bedimar
Ir a la página del Molino de Espera
Ir a proveedores.com
Ir a la página de Viñas del Vero

La Catedral de Sanlúcar

Publicado el Sábado, Febrero 6, 2010 por Cosas de Comé

Presentación de la II Ruta de la Manzanilla y el Tapeo de Sanlúcar en febrero de 2010

Las papas con melva de Barbiana fotografiadas en riguroso directo. Foto: Cosas de Comé

Las papas con melva de Barbiana fotografiadas en riguroso directo. Foto: Cosas de Comé

Sanlúcar tiene una gran Catedral pero muy pocos lo saben. Todos conocen la Catedral de Cádiz, sus dos cúpulas al laito mismo del mar. Dos campanan que llaman a las doce para que la gente acuda, no a rezar, no, llaman a la gente para comerse las empanadas que hace Hidalgo en la confitería.

Todos conocen la catedral de Jerez, en la que muchas veces no huele a incienso sino a vino amontillado porque muy cerquita, en la bodega de González Byass duermen la siesta miles de vinos en espera de salir por la tarde a pasear, a la fresquita.

Pero a mi, me gusta muchas veces visitar la Catedral de Sanlúcar porque esta, más que el espíritu, lo que me alimenta es el estómago y a ese le tengo yo más devoción..

La Catedral de Sanlúcar está situada en la plaza del Cabildo, en pleno centro. Es amplia y casi siempre está llena aunque no haya misa. Me gusta entrar por la puerta de la calle Ancha, la de la Confitería de Pozo. A la entrada, más que a incienso huele a galera y a langostino cocido de Barbiana. Primera parada, primera capilla y primera oración con picos crujientes a las santas papas con melva de Barbiana. Papas con melva que estás en el plato hagasé en mi tu salsita de aceite templaito, más ponme un trozo bien gordo de melva de Tarifa, jamén…jamén media ración…por lo menos.

Sigo el recorrido. El agüita de la fuente me lleva a la taberna de Juan. Allí un milagro, más que la multiplicación de los panes que hizo Jesús, allí lo que se multiplican son las tapitas de arró.

Nueva oración, en silencio…en silencio porque es de mala educación hablar con la boca llena. Más pan, por favor, que hay que mojá.

20 pasitos más al frente, capilla de La Gitana. Azulejos en la pared. Santa Acedía de Sanlúcar haz otra vez el milagro de llegar bien frita, jugosita por dentro y crujientita por fuera. Por favor, no quitarle los pellejos a las acedías de Sanlúcar que os perdeis lo mejor y comerlas con los deos que así el olorcito no te abandona en toda la tarde, como una buena colonia.

Para que la Santa Acedía me acompañe y no me abandone, más que dos velas, lo que le pongo son dos buenos picos crujientes de San Rafael.

Silencio, por favor, que me acerco al altar mayor. La pizarra de Casa Balbino se me aparece majestuosa al frente. Aquí siempre hago un triduo, yo soy muy beato, que le vamos a hacer. Oración para los santos daditos de cazón en adobo, oración para el santo salmorejo con taquitos de jamón, y oración y adoración para las santas tortillitas de camarones de Balbino, que eso si que es un milagro y no lo de la separación de las aguas que hizo Moises.

Me retiro, si la heladeria Toni ha abierto temporada, una buena tartita de vainilla y chocolate me deja ya casi en la gloria, porque, eso sí, todas mis oraciones las acompañé, más que de agua bendida, de bendita manzanilla de Sanlúcar, pareja de hecho y de derecho de los langostinos de Sanlúcar. Es el único matrimonio que hizo Dios para el que no permito el divorcio.

Pero cuando visiten una ciudad no es bueno quedarse solo en la Catedral, por eso me parece una magnífica idea esta segunda ruta de la tapa y de la manzanilla que han organizado conjuntamente, en maridaje, la delegación de Fomento y el Patronato de Turismo deñ Ayuntamiento de  Sanlúcar con la colaboración de una treintena de bares y ocho bodegas de la ciudad.

La ruta de la tapa nos permitirá no sólo visitar la catedral, sino también todas esas capillas del tapeo repartidas por el barrio alto, las calles del centro, el barrio bajo y un lugar de peregrinación al que hay que acudir, como al Rocío, una vez…pero una vez cada dos semanas, y me estoy refiriendo a la ermita del langostino y las coquinitas en salsa que se llama Bajo Guía.

Bajo de Guía

En Bajo Guía, en esta ruta, pueden asistir al milagro de que en Casa Bigote, doctores honoris Causa por la Universidad del Buen Comer en cocción de langostinos, se les aparezca en la barra de su taberna un buen atún encebollao.

Nunca he sabido si del atún encebollao me gusta más el atún o la salsita esa que hace el vino con la cebolla. A las dos, al atún y a la cebollita, más que una salve marinera le canto yo una salsa marinera.

A pocos metros el Mirador de Doñana que nos tienta con un solomillo al quinto califa y ya por peregrinar parada en Bonanza, en La Campana donde nos esperan calentitos unos chocos al pan frito. Que bien panidan, por cierto, los chocos con los cundis de pan.

Les invito a practicar el panidaje, no solo el maridaje, porque tan importante como el vino en una comida es el pan y evidentemente en un guiso de chocos no se puede mojar pan bimbo, que se pone chuchurrumio. Cada comida, igual que su vino, lleva su pan y hay que aprovechar las buenas panaderías que hay en Sanlúcar.

Seguro que hará falta pan pa mojá en el pez de espada a la manzanilla de Casa Bienve, en los chocos a la sanluqueña de la Cigarrera o en la carne al toro de La Taurina y seguro que también habrá que mojar un buen pan de viena en el marrajo en salsa de pimientos de El Loli.

El Loli

Ay, El Loli, reconozco que es una de mis capillas más visitadas de Sanlúcar. Voy a caer en la tentación. Les contaré una clave para alcanzar la felicidad en pocos minutos. Cuando se hallan tomado en el Loli la tapa de marrajo y la manzanilla, por dos euros, llamen al camarero y diganlé, bajito, como en secreto, ahora quiero postre., porme dos, dos de la crema de frutas al moscatel de Mari Palomeque. Yo no sé si después de comerla, creerán en Dios pero si estoy seguro que descubrirán que existe el paraiso en dulce.

El Loli, barrio alto: Mosto y pescaito frito, hace muy poquito. Ahora alguna sorpresa en forma de guiso marinero. En la ruta hay albóndigas en salsa y con papas fritas, la compañera inseparable de los bisteles de vuelta y vuelta. El Barrio alto, croquetitas en el bodegón rociero Las Lindes, pescaito frito en El Palomar, salpicón de marisco en el Arquillo y me voy a parar, porque este santo que exponen en Casa Damían promete: Albondigas de galera y  además, por la foto, veo que van acompañadas de perlas verdes que, aquí, como somos muy modestos llamamos chicharitos. Más pan pa mojá, por favor.

Cuanta modestía y que lástima que platos como las tortillitas de camarones, que propone en la ruta Casa Ballén, no sean consideradas ya patrimonio comible de la humanidad.

Pero no quiero olvidarme de la bendita manzanilla y de conocerla en sus templos, las bodegas. Me parece una idea maravillosa que durante esta ruta que se prolongará hasta el mes de mayo se propongan visitas y catas en las bodegas porque ese tesoro que son los vinos de la provincia tenemos que darle cariño entre todos y tratar de promocionarlos al máximo, como hace el restaurante Los Corrales, cuya carta es famosa en la provincia entera.

Manzanilla que va bien para los clásicos y también para los modernos, que también los hay en la ruta como los rollitos de pringá y crema de garbanzos de la recien estrenada Belle Cuisine o las berenjenas con miel de caña del bodegón de Lola.

Quiero terminar, pidiéndoles que no vengan a Sanlúcar, sólo a ver su Catedral, visitar la ermita de Bajo de Guía o ver sus capillas. Hay que empezar tempranito, de mañana. Desayunar junto a la plaza de abastos, pan, churritos, o hasta una rondeña. Visitarla, y después pasear por el casco antiguo para abrir boca. Asomarse al mar, que te de el relente, que sana todos los males.

Luego, a la tarde, después de ponerse hasta arriba de tapas y manzanilla, hay que guardar un sitio, pararse en la bollería de La Merced, en Casas Guerrero, y tomarse unas tortitas de aceite, las justas para hacer el camino hasta el palacio de los Duques de Medina Sidonia. Dos cafés con vistas de patio, por favor. Allí siempre te lo ponen con dos terrones de felicidad, que esa es la clase de azúcar que se sirve en esta segunda ruta de la tapa y la manzanilla. Disfrutenla y apuntese este refrán: Delante de una fuente de langostinos es imposible mosquearse.

Pepe Monforte

No hay comentarios para este post.
Deja un comentario:

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.

Puedes usar estas etiquetas:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>