Cosas De Comé

Ir a la página de Antonia Butrón
Categorías Buscador
Publicidad
Pulsa aquí para ir a la página de Romerijo
Ir a la página de Tierras de Cádiz
Ir a la tienda
Ir a la página de Pantalán G
Pinchar para más información sobre la ruta
Ir a la página de Montesierra
Pinchar para más información sobre la ruta
Ir a la página de Unic Hostelería
Ir a la página de Ideólogo
Ir a la página de Baelo
Pulse para obtener más detalles de la taberna La Sorpresa
Más información sobre las jornadas del calamar de potera, aquí
Pincha aquí para ir a la web de Pescados Bedimar
Ir a la página del Molino de Espera
Ir a proveedores.com
Ir a la página de Viñas del Vero

El restaurante La Marina de La Línea comienza su temporada de espetos

Publicado el Lunes, Junio 13, 2011 por Cosas de Comé

El establecimiento fue el pionero en el Campo de Gibraltar en esta forma de asar las sardinas, una especialidad que llevan haciendo desde la década de los 30 del siglo XX

En La Marina se mantiene la tradición de ensaltar las sardinas en cañas. Foto: Cedida por el restaurante La Marina

En La Marina se mantiene la tradición de ensaltar las sardinas en cañas. Foto: Cedida por el restaurante La Marina

La barca “Ana Mari” está continuamente anclada en la arena de la playa de La Atunara, delante del restaurante La Marina. Ahora, en junio, empieza su navegación, aunque esta es un poco peculiar y en vez de salir al mar, su tarea es la de servir de base para hacer los espetos, unos soportes, tradicionalmente de caña, en los que se se ensartan las sardinas y otros pescados para asarlos al calor de brasas de carbón.

Francisco Caparrós, propietario del restaurante, señala que la temporada acaba de comenzar en junio y se prolongará hasta mediados de septiembre. Fundamentalmente  el producto que se hace son las sardinas. En este sentido señala que para que queden perfectas es necesario seguir algunas pautas. La primera hace referencia a la frescura del pescad0 que debe estar unas cinco horas en el frigorífico antes de ponerse  a la brasa.

Lo mejor es utilizar un tamaño mediano y no quitarles las escamas para asarlas. Se ensartan por el lomo con unas cañas que para este verdadero especialista en esta cocina dan mejor resultado que los soportes metálicos que también se utilizan ahora.

La segunda clave está en la forma de colocar los espetos a una distancia óptima del fuego y también en el manejo de los vientos que combaten en la playa donde se encuentra la barca en la que se prepara el pescado. De la labor se ocupa Luis Jiménez que es, desde hace más de una década el “espetero” del establecimiento. Caparrós señala que quedan muy pocas personas que sepan ejercer este oficio y considera que es una tradición que no se debe perder por lo que estima necesario crear algún centro donde se aglutinen los conocimientos sobre todas las profesiones marineras que están en peligro de extinción en el que se puedan mantener e incluso formar nuevos profesionales. La propuesta la ha presentado ya incluso en una reunión de entidades del barrio de La Atunara de La Línea que plantean que se nombre a la barriada patrimonio histórico, dadas sus características y peculiaridades.

El dominio del espeto por parte de Luis Jiménez permite que en La Marina se hagan por este método no sólo las sardinas sino otros pescados de mayor tamaño. Por el momento los espetos funcionan los fines de semana, tanto al mediodía como por la noche y conforme avance la temporada se irán ya preparando todos los días.

Fue precisamente el abuelo de Francisco Caparrós el que trajo los espetos, originarios de la provincia de Málaga, hasta el Campo de Gibraltar en la década de los 30 del siglo XX. Ahora se pueden ya encontrar en varios establecimientos de la zona. Los espetos fueron precisamente uno de los aspectos que hicieron famoso el establecimiento que se transformó en merendero en la década de los 50 y luego ya en restaurante en la década de los setenta del siglo XX.

El establecimiento es ahora uno de los referentes en la cocina tradicional del Campo de Gibraltar y en su carta están habitualmente los pescados y mariscos típicos de la zona como las esculpiñas o la concha fina o el singular volaor con el que preparan varios platos. Asimismo realizan el caldero de la atunara un singular guiso típico de La Línea, propio de pescadores y que lleva trozos de pescados como mero, pargo o urta junto a mariscos como carabineros, mejillones o almejas. Con ellos y el caldo que sueltan se hacen unos fideos que se aromatizan con un poco de hierbabuena.

La Marina es uno de los pocos restaurantes de la provincia citados en la guía Michelín. También ha recibido la medalla de oro de La Línea por su buen hacer a favor del Turismo y la Academia de Gastronomía de Marbella le distinguió  por el esfuerzo renovador de su cocina y la calidad en el tratamiento de sus productos del mar.

Luis Jiménez, el espetero de La Marina, preparando el fuego para hacer las sardinas. Foto: Cosas de Comé

La terraza del restaurante La Marina da directamente a la playa. Foto: cedida por el restaurante La Marina.

 

 

 

No hay comentarios para este post.
Deja un comentario:

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.

Puedes usar estas etiquetas:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>