Cosas De Comé

Ir a la página de Antonia Butrón
Categorías Buscador
Publicidad
Pulsa aquí para ir a la página de Romerijo
Ir a la página de Tierras de Cádiz
Ir a la página de Ibericar
Ir a la página de Pantalán G
Ir a la página de Conil Saborealó
Ir a la página de Montesierra
PINCHA AQUÍ Y RECIBIRAS INFORMACION SOBE NUESTROS EVENTOS
Ir a la página de Unic Hostelería
Ir a la página de Ideólogo
Ir a la página de Baelo
Pulse para obtener más detalles de la taberna La Sorpresa
Más información aquí
Pincha aquí para ir a la web de Pescados Bedimar
Ir a la página del Molino de Espera
Ir a proveedores.com

El fruto seco se hace chorizo

Publicado el Viernes, Septiembre 2, 2016 por Cosas de Comé

Charcuterra, una nueva empresa de Jerez, elabora chorizos y morcillas en los que cambian la carne de cerdo por pistachos y almendras, una apuesta por lo natural apta para veganos, celíacos e intolerantes a la lactosa

Así son los embutidos de Charcuterra. Foto: Cedida por Charcuterra

Texto: Angeles Peiteado

El próximo desafío de Elvira García es ‘veganear’ la tapa típica andaluza, empezando por la tortillita de camarones. Los embutidos caseros aptos para veganos, celíacos e intolerantes a la lactosa ya están en las tiendas especializadas, tras años de desarrollo.

Elvira es una madrileña que siempre ha estado interesada en la alimentación y, sobre todo, en cómo cambiarla para hacerla más sana. Y en este campo, muchas veces el cambio a mejor comienza por mirar atrás: “En España hay productos muy ricos, hace no tantos años se comía muy bien y sin tantos alimentos de origen animal. Era increíble la imaginación que tenían, sobre todo las mujeres, para comer con los recursos locales de los que disponían”, explica. Y pone un ejemplo de un plato nutritivo y vegano de toda la vida: el salmorejo.

El interés por una nutrición más natural y sostenible le ha llevado a recorrer España durante dos años para ver qué se estaba moviendo en el campo. Y en Cataluña y en Andalucía es donde más ganas de innovar encontró. Estuvo varios meses en Sevilla con un permacultor (la permacultura constituye toda una filosofía en el trabajo con la naturaleza, con vertiente social) y conoció El Pumarejo.

El Pumarejo es una asociación que tiene su origen en una casa palacio okupada, que promueve multitud de actividades y cuenta con una moneda social propia, del mismo nombre. Invitaron a participar a Elvira en una de estas actividades y ella hizo unos postres caseros que tuvieron éxito. Y de ahí surgió la idea de hacer sus propios productos. Esta inspiración puso fin a los dos años de búsqueda por todo el país: fue a su casa en Toledo y se puso manos a la obra, a investigar.

Elvira aprovechó los mercados del sector para poner a prueba sus productos, para afinar las recetas y adaptarlas a los gustos y necesidades de los clientes. Y cuando se convenció de que gustaban, vino a Cádiz, una provincia situada en unas de las dos comunidades más innovadoras en el sector agroalimentario, que le había gustado mucho cuando viajaba y cuya gente siempre le había acogido muy bien “a nivel laboral y humano”.

Certificado ecológico

Y así surge Charcuterra, que se ubica en el polígono Parque Empresarial del Oeste de Jerez, una empresa que ha obtenido hace un par de meses tanto el registro sanitario como el certificado ecológico de la Unión Europea, por lo que está lista para comercializar unos productos que suponen todo un trampantojo, que es como califica a un alimento que se ‘disfraza’ de otro. Son embutidos sin pizca de cerdo, compuestos fudamentalmente de frutos secos.

¿Por qué embutidos? “Pues porque fue algo que me llamó la atención. En el mercado había embutidos vegetarianos, aunque hechos con legumbres o tofu, y surgió la idea de probar a hacerlos con frutos secos y cereales. Intenté hacer algo nutritivo, y buscando los frutos secos más cercanos. En España hay bastante producción, sobre todo de almendra”, explica Elvira.

Tras muchas pruebas y variaciones, al fin obtuvo lo que estaba buscando. Todo un surtido de embutidos caseros, “sanos, sin aditivos ni conservantes”, porque la filosofía de Charcuterra es “recuperar la tradición del buen comer y el buen cocinar, que se está perdiendo con la industrialización y la producción masiva”. Explica que los aditamentos que se introducen en muchos alimentos hace que no sean sanos ni sostenibles y reivindica la “comida de verdad”. El resultado es, además, apto para veganos, y no tiene gluten ni lactosa.

Charcuterra tiene seis tipos de embutidos. Hay una morcilla que está elaborada con pistachos, una butifarra hecha de cacahuete y salchichas de trigo sarraceno. Tiene, además, tres tipos de chorizo: clásico, picante y criollo. Están elaborados con almendra mijo y diferentes especias y, aunque se asemeja bastante en sabor a su primo el del colesterol, no llevan pimentón.

La oferta se completa, de momento, con una sobrasada y con cinco tipos de hamburguesas. Esta elaboración la hizo para gente de su entorno y gustó tanto que empezaron a pedirle que la comercializara. Hay cinco tipos, con los nombres de las estaciones del año y una última que se denomina solsticio, y están hechas de trigo y mijo. Después se les añaden especias, verduras, pasas… La de mijo, tomate seco y albahaca es una de las que mejor se vende, pero también la hay de mijo, calabacín y pimiento rojo, por ejemplo.

Los embutidos se comercializan en formatos de cien gramos y su precio oscila entre los 2,80 y los 3,60 euros. En la provincia se pueden encontrar en el café bar El Arriate, La Botica de tu casa y el Centro Natural Abora de Jerez; en Bio Martínez, La Huerta Ecotienda y Con la Mesa Puesta en Cádiz y en La Kombucheria de Vejer. También distribuye en Barcelona, Sevilla y Gijón.

Esta empresa busca sostenibilidad y responsabilidad social también a la hora de elegir a sus proveedores. Incluso los uniformes de la casa son ecológicos, fruto de la colaboración con la marca española A Pompidou.

El diseño de la marca y del empaquetado ha sido desarrollado también por una empresa gaditana, Ideólogo, los mismos que han desarrollado el proyecto de Pancracio o los refrescos Indi.

Entre propuestas para el futuro próximo está la realización de un taller en que ‘veganizar’ las tapas clásicas andaluzas, empezando por la tortillita de camarones o los chicharrones, y colaboraciones por ejemplo con los fogones gaditanos de Foodie Cádiz (un espacio gastronómico situado en la calle San German).

Se puede contactar con Charcuterra a través de su página en facebook. Pinchar aquí.

Así son las etiquetas que llevan los embutidos. Foto: Cedida por Charcuterra

 

 

Una Respuesta
  • por Ma 4 Septiembre 2016 en 19:33 pm

    Están riquísimo!

Deja un comentario:

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.

Puedes usar estas etiquetas:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>