
Manuel Barberá Gallardo "Manguita", el creador de las empresa Manguita de Chiclana, muy conocidos por sus cervecerÃas. Foto: Cedida por La Voz de Cádiz
Por compararlo de alguna manera serÃan como los huertos marineros, como la versión chiclanera de la mayeterÃa de Rota, pero en pescado. Pequeños espacios donde se crÃan productos de calidad, en este caso peces y mariscos que se alimentan de las microalgas y los pequeños seres vivos que crecen en los esteros. No hay que confundir esta actividad, ligada a las salinas, con la practica de la piscicultura en antiguas salinas ya que en las piscifactorÃas, que producen el pescado de forma más masiva, se emplea pienso para alimentar a los peces, mientras que en los esteros naturales no se le aporta ningún producto adicional.
Se limita el número de peces en estos estanques naturales de agua salada que son los esteros para procurar asà que no se le tenga que aportar piensos y que este les reste sabor. Quedan muy pocos esteros dedicados a la crÃa natural de pescados en la BahÃa de Cádiz, aunque hay varios proyectos que intentan recuperar esta actividad e incluso darle el marchamo de ecológicos para asà dar una salida acorde al pescado de calidad que se crÃa en estos espacios, muy habituales en la costa gaditana y especialmente en Puerto Real, El Puerto, San Fernando y Chiclana.
Manuel Barberá Gallardo es uno de los pocos que mantiene a sus 76 años de edad, y 30 años en espÃritu, según afirma, esteros dedicados a la crÃa de pescado de forma natural. Es, por decirlo, de alguna manera, uno de los pocos agricultores “del mar†que ha aguantado el tirón y que ha preferido apostar por la calidad en vez de por la cantidad. Quizás por este nombre le conozcan muy poco, pero si se le nombra por su negocio, Manguita, ya su nombre es toda una institución en el mundo del marisco cocido y el pescado frito.
Manolo Manguita se presentó un dÃa en el Ayuntamiento de Chiclana y les expuso una idea, la de hacer una fiesta para dar a conocer el pescado de estero, una serie de especies poco conocidas o que se confunden con el pescado de piscifactorÃa con el que no tienen nada que ver. La idea fue muy bien acogida hasta el punto de que este fin de semana, comenzó ayer viernes y se prolongará hasta el próximo martes dÃa 8, coincidiendo con las fiestas de la patrona de Chiclana, tiene lugar la primera edición de la fiesta del pescado de estero.
La fórmula es bien sencilla. Todos estos dÃas desde la una del mediodÃa y hasta la madrugada estará situada una carpa de 1000 metros cuadrados en la Alameda del RÃo, una de las zonas más centricas de la ciudad. En su interior habrá capacidad para más de 800 personas sentadas que podrán probar, en las mesas o en la barra, pescados de estero como doradas o lisas, fritas o a la plancha, además de gambas cocidas, que será otra de las especialidades que se vendan al público en esta fiesta. Todo ello se hará a precios populares para difundir al máximo estas especies, muy particulares de la BahÃa de Cádiz pero poco promocionadas. La fiesta se amenizará, por la noche, con actuaciones.
En el proyecto han colaborado también las bodegas chiclaneras por lo que habrá vinos de Chiclana para acompañar a los pescados. Manuel Manguita señala que si se puede también se preparará algún guiso de serranillos (lisas de estero más grandes) en amarillo, un guiso especialmente suculento.
Manuel Manguita coincide con otros aficionados al pescado de estero en que uno de los bocados más exquisitos que se pueden tomar en cuanto a peces es una buena lisa de estero ya sea frita o a la plancha. Resalta que ahora, a partir de septiembre y cuando ha terminado el calor, este pescado está especialmente bueno ya que su carne está grasienta y jugosa.
Las lisas son uno de los pescados que se crÃan en los esteros de Manguita. La firma tiene en explotación dos fincas de esteros, Pastorita, de 12 hectareas y San Eugenio, de 44. En estos espacios se crÃan doradas, lisas, lubinas y lenguados, además de ostiones y langostinos.
Estos pescados, que se sacan de los esteros durante todo el año, cuando se necesita, van para una red de clientes que tiene la empresa y, sobre todo, para los restaurantes con que cuenta Manguita, tres repartidos en diversos puntos de Chiclana, además de una pescaderÃa, situada junto al restaurante, en la zona de Huerta Retortillo.
Manuel resalta que mantener este tipo de explotaciones donde el pescado se crÃa de forma natural es muy costoso, primero porque la producción, es corta y porque además se producen muchos robos de pescado, a pesar de que mantienen dos personas vigilando durante todo el dÃa. Además es necesario tener maquinarÃa y personal especializado para que se dedique al mantenimiento de los esteros donde se encuentran los pescados que deben estar limpios.
De todos modos este empresario considera que este tipo de iniciativas en las que se trata de mantener productos de calidad “irán en aumento porque el público demanda pescado de calidad y si se le da repiteâ€.
La idea de Barberá es repetir esta iniciativa en los próximos años para tratar de promocionar el consumo de estas especies y de esta actividad propia de la BahÃa de Cádiz.
A las siete de la mañana ya está en el restaurante de Huerta Retortillo y si hay que barrer se barre, a pesar de que ya supera los 76 años. Pelo canoso, piel morena, de esas de pescador de toda la vida, de las que tuesta el salitre, viste una camisa a cuadros casi juvenil y no aparenta, para nada la edad. Su hija, Juani, que atiende la pescaderÃa, señala que “este hombre no para, lo lleva todo en la cabezaâ€.
Trabajador, emprendedor, amable, hecho a sà mismo, y agradecido, muy agradecido, a todos los que le han ayudado en su vida. Se podrÃa decir que es el prototipo del chiclanero. Lo de Manguita le viene de su abuelo José que era pescador. Utilizaba un arte de pesca llamado Manga, el mismo que utilizó su hijo José, por lo que al hijo de José Barberá, Manolo, le pusieron “Manguitaâ€. El Manguita trabajó junto a su padre en la pesca y luego hasta tuvo barco propio para faenar en Marruecos. Cuando viajaba hasta la costa africana en “Lá Rápidaâ€, su último barco, pensaba en la cantidad de riesgos que tenÃa la mar. Se lo comentó a unos amigos y estos le dieron la solución. Manuel Paredes Quevedo tenÃa un local en la Huerta del Retortillo. El y su mujer, Aurora Gómez, decidieron vendérselo a Manolo Barberá para que pudiera poner el negocio que ansiaba, pero no tuvo que dar nada y le dijeron que lo pagara como pudiera. También confió en él el matrimonio de Manuel Romero RodrÃguez y Ana Galán que le vendieron el estero de Pastorita.
En 1985 Manuel Barberá y sus hijos, 6 tiene en la actualidad y todos dedicados al negocio, abrieron la cervecerÃa Manguita gracias a un préstamo que les facilitó Carlos Bertón del Banco Bilbao y a la venta de “La rápidaâ€, el barco que tenÃa Manguita. Desde el primer dÃa comenzaron el negocio como lo mantienen con la venta de marisco cocido y pescado frito. A cocer las gambas le enseñaron en la marisquerÃa “El Pato†de Cádiz a donde acudió Manuel para coger el punto de la cocción.
Desde entonces todo han sido alegrÃas y ampliaciones de los negocios. Un nuevo estero y sucesivas ampliaciones del restaurante en 1989 y 1991 cuando se abre la pescaderÃa situada junto al establecimiento. En la actualidad Manguita posee tres restaurantes. Los otros dos están situados en la urbanización La Rana Verde y en La Barrosa. En total tienen capacidad para unas 600 personas en total y dan empleo a 24 personas. Pero Manuel, a pesar de sus 77 años, sigue pensando en abrir nuevos negocios “y estoy dándole vueltas a la cabezaâ€, quizás, porque como el dice, aunque de edad tiene 76 años, de espÃritu sólo tiene 30.
La CervecerÃa Manguita está en Huerta del Retortillo número 1. Teléfono: 956401930. Está abierta todos los dÃas.