La bodega Barbadillo de Sanlúcar presentó ayer la segunda añada de su tinto GilbalbÃn Crianza, la correspondiente al año 2009 y que supone para la firma dar el espaldarazo definitivo a este nuevo producto que ya lanzaron de forma experimental en una primera añada, la del 2008.
Tras los buenos resultados obtenidos, la firma sanluqueña, una de las mejor posicionadas en el mercado, ha decidido ya lanzar con fuerza esta nueva etiqueta que supone dar un nuevo paso en el mercado de los tintos, donde ya se inició en el año 2004 con el lanzamiento de GibalbÃn, un vino que han bautizado con el nombre de “el tinto andaluz”.
GibalbÃn crianza pretende ser una especie de gama alta de este vino con el que Barbadillo ha intentado repetir el fenómeno de Castillo de San Diego, realizar un producto “alegre, con color”, que guste a la mayorÃa, con un precio asequible y que recuerde el espÃritu andaluz de la firma.
De hecho el vino presentado ayer lleva un proceso diferenciado del GibalbÃn, que es un vino del año. Asà los pagos donde se crÃan las uvas especÃficas para este vino han sido seleccionadas, en total 20 hectáreas donde se producen uvas de variedades muy diferentes y que van desde la merlot, pasando por la syrah, tempranillo, petit verdot, cabernet y la tintilla, la uva autóctona de Rota, con la que la firma quiere darle un caracter diferenciado al producto. La enóloga de Barbadillo y alma mater de la lÃnea de vinos tintos de la firma, Monserrat Molina, destacó ayer que la composición, el coupage como se llama en lenguaje técnico, del crianza variará cada año “aunque queremos que conserve un estilo, evidentemente”. En la añada presentada ayer, y que ya está en el mercado, se han utilizado uvas tempranillo, merlot y, precisamente tintilla. La recolección de cada una se hace por separado, de noche y utilizando máquinas para la vendimia que se encargan incluso del despalillado (separación del fruto de las pequeñas ramas que llevan los racimos) no rompiendo la uva.
El vino, una vez que ya se realizado la mezcla de las distintas variedades permenece 8 meses en toneles de roble americano y francés. El vino se presenta en una botella diferente a la del Gibalbin del año. Asà se usa una botella de estilo borgoñesa, de producción ecológica además y la etiqueta es mucho menos colorista, con fondo blanco. Su relación con GibalbÃn, no obstante, se deja ver en tres bandas situadas junto al nombre donde si conserva los colores caracterÃsticos del vino del año. En el mercado se calcula que el vino estará en torno a los cinco euros.
Barbadillo señaló ayer en la presentación del nuevo vino a los periodistas que este es un nuevo paso “por la innovación”. En este sentido la directora de Marketing y Comunicación de la firma, SofÃa MartÃn Vázquez, anunció el lanzamiento al mercado de nuevos productos en esta misma lÃnea de productos innovadores. Ya Barbadillo sorprendió hace unos años con el lanzamiento de un vino espumoso, Beta, realizado con uvas palomino y chardonay.
La añada de GibalbÃn crianza ha sido de 30.000 botellas. El producto ya ha dado su primera alegrÃa ya que ha recibido un premio en el concurso de vinos Mezquita, de Córdoba.
La firma también aprovechó la jornada para referirse al buen resultado de la vendimia de 2.011 en la que se han recogido un total de 9.400.000 kilos de uva, la gran mayorÃa palomino, la uva caracterÃstica de los jereces, que se empleará para la elaboración de su producto estrella el Castillo de San Diego, además de los jereces como su manzanilla Solear. Asà tan sólo de palomino la bodega sanluqueña ha recogido 8,2 millones de kilos, mientras que de variedades tintas ha recolectado un total de 800.000 kilos, todo en la provincia de Cádiz.
Si desea comprar el nuevo tinto de Barbadillo, GibalbÃn crianza 2009, puede hacerlo a través de la tienda de Barbadillo en el museo de la manzanilla de Sanlúcar.