
Teresa Montero con la medalla al Trabajo ya en su solapa en el salón de plenos de la Diputación de Cádiz. Foto: Cosas de Comé
Andaba rápido por los pasillos de la Diputación. Siempre anda rápido. No sé si será porque como es bajita necesita más pasos para recorrer el mismo espacio o porque nunca está quieta. Teresa Montero habÃa elegido un sencillo traje azul para recoger, de la mano de la ministra de Igualdad, la alcalaÃna Bibiana Aido, la medalla al trabajo. El premio por su dilatada vida en los fogones de la Venta El Soldao de los Badalejos. Se habÃa maquillado un poquito, no mucho, y sus hijos le habÃan regalado un broche para lucirlo en la solapa, a juego con su brillante sonrisa y sus continuas “muchas gracias” que repitió durante el acto. El broche llevaba un pequeño perrito, porque le gustan mucho. “Tiene 3 o 4″ dice su hijo Enrique.
En todo momento, otra de sus hijas, MarÃa de la Encina no la pierde de vista. Está atenta a todo y a que disfrute este dÃa como merece. Toda la familia, sus once hijos, y sus nietos están emocionados. Sólo me falta Pepe, dice Teresa en relación a su marido, Pepe El Soldao, el que diera nombre a la mÃtica venta de Los Badalejos donde se sirve el arroz con pollo más famoso de la provincia y donde hasta metió los deos, porque el guiso lo merece, el escritor Gabriel GarcÃa Márquez, un dÃa que fue invitado a probar el singular guiso por el entonces presidente del Gobierno, Felipe González.
El Consejo de Ministros del pasado 4 de diciembre acordaba conceder a Teresa Montero la medalla al trabajo. La entrega ha tenido lugar hoy, 6 de abril, en el salón de plenos de la Diputación bajo un gran cuadro del Rey Juan Carlos I y con el presidente de la Junta de AndalucÃa, José Antonio Griñán y la ministra de Igualdad, Bibiana Aido, como embajadores para la entrega de la distinción que Teresa Montero lucÃa por los pasillos recibiendo cientos de besos.
Desde los 16 años
Es el premio a una mujer que comenzó a trabajar a los 16 años y que, aunque ya está jubilada, continúa cada dÃa acudiendo a sus negocios, la Venta El Soldao y el Cortijo Los Monteros, “a echar un ojito” y a preguntar a los clientes si “han comido bien”. Las tardes, eso sÃ, las reserva para ella, para coser, una de las cosas que aprendió de chiquitita en Los Badalejos, una pedanÃa de Medina Sidonia, situada cerca de Benalup, que no ha abandonado practicamente nunca.
El presidente de la Diputación, Francisco González Cabañas, que hizo las veces de “relator” de los méritos de Teresa Montero, se confesó como un admirador más del arroz con pollo, un guiso que ha servido, en muchas ocasiones, para hacer más agradable alguna que otra reunión de alta polÃtica.
Como Teresa no es de muchos discursos prefirió dejar a su nieto José MarÃa, que ya trabaja en los negocios familiares, las palabras de agradecimiento y aquà esta mujer de 81 años quiso “compartir” su galardón con ese nutrido grupo de mujeres cocineras que trabajan de forma anónima y con muchos años en las cocinas de ventas, bares y restaurantes de la provincia. Teresa se acordó de todos los “que me han ayudado”, de sus clientes y de sus hijos “11 soles”, que le han ayudado en su labor. Tuvo también palabras para sus nietos y dió las gracias a todos, sonrió mucho y se fue, de nuevo para Los Badalejos, con pasitos rápidos no vaya a ser que se le pase el arroz con pollo.
Toda la historia de Teresa Montero y la Venta El Soldao aquÃ
La mÃtica receta del arroz con pollo de Teresa Montero puede consultarla aquÃ.
La cocina de los bambitos, un recuerdo a las guisanderas de la provincia, aquÃ.