Cuando la actual Escuela de HostelerÃa y Turismo “Fernando Quiñones†abrió sus puertas allá por el año 1973, todavÃa no existÃa ni la nueva cocina vasca, el gérmen de lo que es actualmente la gastronomÃa española situada, ahora, en la élite mundial.
En la provincia de Cádiz, los dos grandes mitos de la cocina gaditana, El Faro de Cádiz y Casa Bigote de Sanlúcar, habÃan acabado de nacer en la segunda mitad de la década de los 60 y empezaban a destacar con sus tortillitas de camarones y sus guisos marineros. Pepe Melero, el alma de El Campero de Barbate, otro de los grandes, aún no se habÃa hecho cargo del negocio. Por decirlo de alguna manera, aún no se habÃa descubierto el atún.
Probablemente, pocos niños a los que se les preguntara que querÃan ser de mayores, contestarÃan cocinero. La profesión era entonces una rama de formación profesional, una serie de estudios que se consideraban de segunda categorÃa y reservados para los que no querÃan ir a la Universidad, muy lejos del reconocimiento y el prestigio social que han alcanzado ahora estos profesionales de la cocina cuya presencia en un evento puede estar igual de cotizada que la de un actor de Hollywood.
Asà nació la rama de hostelerÃa de Valcárcel, en 1973, como una especialidad de formación profesional que acompañaba a la de mecánico de automóviles que era la estrella por entonces.
Miguel Sancha, el actual director de la Escuela, tenÃa por entonces 12 años. Ahora, con 47, cumple ya ocho cursos a los mandos del centro que cuenta con cuatro especialidades de estudio, todas ellas relacionadas con la hostelerÃa y el turismo.
La Escuela es el único centro educativo que permanece abierto en la antigua institución Valcárcel, un edificio del siglo XVII propiedad de la Diputación de Cádiz y que ahora aspira a convertirse en hotel de lujo. El edificio, cuyos laterales están también utilizados por la Universidad, llegó a ser uno de los mayores complejos formativos de la ciudad.
Actualmente hay en la escuela 150 alumnos divididos en cuatro especialidades. Dos son de grado medio, estudios a los que se accede tras finalizar la enseñanza secundaria y que capacitan para ejercer como cocinero o como profesional de sala. Asimismo, funcionan en el centro dos titulaciones de grado superior a los que se accede tras cursar el bachillerato y que son el de restauración y el de alojamiento, dos estudios por los que se capacita a los estudiantes para dirigir u ocupar un cargo de gestión en establecimientos de hostelerÃa o en hoteles. Todos los cursos tienen una estructura parecida, con un primer año de estudios y un segundo dedicado, sobre todo a las prácticas.
Sancha destaca que las plazas suelen cubrirse y que luego el nivel de alumnos que encuentra trabajo tras terminar los estudios el del 90% y “no es mayor porque muchos de nuestros alumnos, cuando terminan siguen su formación en otros centros y no pasan directamente al mercado de trabajoâ€.
Sancha, profesor de Formación y Orientación Laboral, señala que tanto él como su equipo y los propios alumnos están muy ilusionados con la celebración de este 35 aniversario de fundación del centro. Fue el primero que se creo en la zona de la BahÃa de Cádiz y Jerez. El auge del sector lo dice todo si tenemos en cuenta que ahora el número de centros de formación en hostelerÃa supera la decena, algunos incluso de carácter privado, y con continuas llamadas desde la patronal para que se incremente le oferta dado que el sector necesita más profesionales.
El centro celebra sus 35 años de vida con unas jornadas, que se han centrado especialmente en darlo a conocer a los jóvenes de enseñanza secundaria y bachiller que pueden encontrar en la hostelerÃa un campo en el que trabajar.
Sancha destaca el alto nivel que ha alcanzado el centro. Los alumnos suelen hacer prácticas en restaurantes y hoteles importantes y, en algunos casos, incluso se quedan allà ya a trabajar luego. Este año ha sido especialmente gratificante porque un total de 14 estudiantes están de prácticas en el extranjero en establecimientos de Francia, Inglaterra, Irlanda, Grecia e Italia.
Sin embargo, la celebración de los 35 años del centro tiene una interrogante y es el lugar donde continuará funcionando la institución. Sancha señala que no es su competencia este tema y que su único deseo es que los estudios, dados sus buenos resultados, continúen, aunque especifica que el lugar “no nos corresponde a nosotros decidirloâ€.
Fuentes de Diputación, que financia el centro, señalan que se barajan dos posibilidades. Una serÃa la inicialmente barajada que es que los estudios continuaran en el edificio de Valcárcel, junto al hotel de lujo previsto y una segunda opción serÃa la de trasladarse al cercano edificio del Olivillo, que lleva años desocupado.