Las habichuelas se dejan en remojo con agua y sal la noche anterior de hacer el guiso. Ya el siguiente dÃa, lo primero es pelar las castañas. Se les quita la piel dura y de color marrón que llevan y luego el pellejito que va debajo. Si este pellejo sale de forma fácil es cuando se les llama a las castañas pilongas, que son las buenas para este guiso.
Una vez peladas las castañas se ponen estas enteras o partidas en mitades a cocer con las habichuelas blancas y el aceite. Dejamos a fuego moderado hasta que las habichuelas están tiernas.
Finalmente se incorpora la calabaza pelada y partida a tacos al igual que el boniato o la patata. Se añade el azúcar, la sal y las especias y se deja a fuego hasta que estén blandas la calabaza y las patatas o el boniato, unos treinta minutos. El potaje se toma caliente, ese mismo dÃa o se puede dejar para el siguiente.
Este peculiar guiso es común a toda la provincia. Aunque su invento es anterior (se tiene constancia de potajes dulces en el siglo XIX) este plato se hizo habitual en la Posguerra española, en la primera mitad del siglo XX. La escasez hacia que con los ingredientes que habÃa se hicieran los guisos que se convertÃan en comida única fueran dulces, como en este caso, o salados. Por tanto este potaje podÃa consumirse como plato para el almuerzo o también como postre. El plato se recuperó precisamente como postre en la segunda edición del homenaje a la cuchara celebrado en el mes de febrero de 2011 en la Venta Melchor de Conil.
El guiso fue recuperado por Juan Carlos Almazo y Petri Benitez, los propietarios de la Venta. En este caso se le añadió calabaza, un ingrediente que no figura siempre en las fórmulas de este plato, y el boniato, otro producto tradicional que se toma de postre y muy relacionado también con la Posguerra.
Más información sobre la cocinera Petri Benite z y laVenta Melchor, aquÃ.
Juan Antonio, ya nos contarás cuando lo pruebes.
para mi las castañas pilongas siempre han sido las que se venden secas y desprovistas de las dos pieles, en cuanto al potaje no lo he probado pero espero poder opinar muy muy pronto
Muy acertado Charo mi abuela ( De Medina Sidonia ) también lo hacÃa y lleva canela y es un guiso que no te deja indiferente o te gusta o no te gusta personalmente a mi no. Un saludo a todos.
Charo, el que nos pusieron en la Venta Melchor en las jornadas de la cuchara estaba exquisito. Se qué también hay gente que le añade algo de anises.
Me encanta!! Mi madré lo rescató del recuerdo hace un par de años (dice que es un plato del tiempo del hambre) y desde entonces cada año le pido que me haga un poquito!!. Ella le pone canela!!