La mousse de papas aliñás se ha convertido en la primera década del siglo XXI en una tapa habitual de los bares de la provincia de Cádiz. Se trata de un plato de papas aliñás tradicional en el que las patatas son transformadas en espuma. El plato se creó en la Escuela de HostelerÃa de Cádiz y por parte del cocinero Juan Ramón González Higuero. Reproducimos la receta original que nos ha cedido.

El plato como se sirvió por primera vez en unas jornadas gastronómicas de la Escuela de HostelerÃa de Cádiz. Foto: Cedida por Juan Ramón Gonzáez de su blog De la Vista al Paladar.
Para la espuma de patata:
Útil necesario:
Sifón.
Para la salsa de aliño:
Para la terminación del plato:
Elaboración
De la espuma de patatas:
Pelar las patatas y trocearlas en grandes cascos. Ponerlas a cocer con agua hasta que estén bien tiernas. Pesarlas una vez cocidas. Poner todos los ingredientes en la batidora menos la nata, triturar muy bien, incorporar la nata, mezclar con cuidado y sin batir para que no monte. Salpimentar. Colar la mezcla por un chino e introducirla en el sifón de un litro. Poner dos cargas de gas y guardar en la nevera hasta el dÃa siguiente. Agitar muy bien antes de usar.
De la salsa de aliño:
Poner los ingredientes en el vaso de la batidora y triturar intensamente. Luego guardar en nevera hasta el momento de usarla.
Terminación del plato:
Cortar, cada hoja de pasta filo en cuatro cuadrados iguales. Encamisar el exterior de unas flaneras con aceite y harina. Poner las flaneras boca abajo y encima de cada una, un cuadrado de pasta filo, luego tapar con otra flanera. Meterlas en el horno a 200ºC hasta que la pasta esté dorada y crujiente. Con esto obtendremos los recipientes de pasta filo para las patatas. Otra opción es olvidarnos de esto y recurrir a unas bonitas copas como se ve en la foto de abajo, pero como era la forma original de servirlas hemos recurrido a ellas para que la veáis.
Para montar el plato formaremos un cÃrculo con medias rodajas de tomate, le pondremos unas gotas de aceite y sal. En el centro del cÃrculo ponemos un molde de pasta filo, depositando en su fondo la melva un poco desmenuzada y llenamos con la espuma de patatas. Completamos con un generoso chorreón de salsa. Servir inmediatamente antes de que se humedezca el recipiente.
Esta receta se creó a finales de la década de los 90 del siglo XX. En principio se elaboraron para una de las jornadas gastronómicas con productos gaditanos que realiza habitualmente la escuela, aunque dado su éxito luego se han servido en otras jornadas, en más eventos y han formado parte de la carta del restaurante del centro en varias ocasiones. Su creador es el profesor gaditano Juan Ramón González Higuero. Curiosamente después varios de sus alumnos que han abierto negocios en la provincia han puesto en sus cartas versiones de este plato que se ha convertido en un habitual de la hostelerÃa.
Su nombre “papas aliñás”, entre comillas, intenta redundar en el carácter de sorpresa del plato, ya que cuando estas llegaban a la mesa el cliente siempre se sorprendÃa por el aspecto y luego, cuando las probaba, y veÃa que realmente sabÃa a la conocida ensalada gaditana (Ver aquà la versión clásica de la Venta de Vargas de San Fernando) se sonreÃa y asentÃa con la cabeza.
Sé que es difÃcil comer en la Escuela de HostelerÃa de Cádiz, un fin de semana: está cerrado por cuestión de horario. He tenido que hacerlo durante el horario de enseñanza. Para mÃ, no hay problema, pero para una gran mayorÃa, si.
Mi experiencia fue excelente. Es una de las Escuelas de HostelerÃa donde mejor he comido. Y, además, a buen precio. Tanto en platos como en vinos.
Servicio muy atento. Presentación de comida, decoración del local, vista al mar, cuberterÃa y mantelerÃa, chapó.
Una lástima que sea tan poco conocida la Escuela y tenga tan poca publicidad. También que no abran todos los dÃas.