Cuando Amparo un dÃa, en la cafeterÃa del Baro, en la plaza Ingeniero La Cierva, me dijo que el Patronato de Turismo querÃa hacer una guÃa gastronómica de la provincia y que querÃa que el menda le hiciera el guiso, me dije…que bien…mira por donde tengo excusa para ponerme hasta arriba de visitar bares.
Desde el principio tuve claro que la guÃa tenÃa que ser como una buena tapa de tortillitas de camarones. Primero tenÃa que meterse por los ojos y servirse, por tanto, en un plato de colores, elegante, como las verduritas que acompañan a una buena urta a la roteña.
Luego tenÃa que manejarse bien con las manos, porque una buena guÃa es para manejarla con las manos y tenerla en la guantera del coche, no hace nada en una estanterÃa donde se pone revenÃa.
Luego, la guÃa, en su interior tenÃa que llevar muchos camarones que, en este caso, como es más fino, lo llamaremos contenido, y llevar su poquito de cebolla y de perejil y su mijita de sal de las salinas de San Fernando, que traducido resulta, que tenÃa que ser también agradable, con su poquito de cachondeo, porque Cádiz es asà y porque esta provincia nuestra se sale de los colores que tiene.
DebÃa conseguir que con ella, alguien que nos visitara, pasara un dÃa completo en una población con las cosas de comé. Desayunando, por ejemplo, en un monumento como este en el que estamos hoy, visitando la plaza de abastos, viendo como resposa en oscurito un vino en una bodega, que parece que los tienen como en siesta permanente, tomando unas tapas al mediodÃa, comiéndose un durcesito por la tarde y, por la noche, disfrutando de una cena en un restaurante a mesa y mantel.
Mayka, la jefa de Producción del Patronato de Turismo, que alegrÃa trabajar contigo y con Amparo, que fácil nos lo habeis puesto todo, coincidió con nosotros que para lograr elegancia, colores y gracia, el restaurante que debÃa servir nuestras tortillitas rellenas de palabras y colores, quien tenÃa que diseñar esta guÃa que se maneja con la mano, era CadigrafÃa, una empresa gaditana que trabaja con constatado éxito en ese difÃcil campo que se llama comunicación.
Manolo González Piñero, muchas gracias señor gerente por su valentÃa al afrontar este proyecto, le dio la bendición urbi et orbe a la cosa y desde entonces pues nos hemos llevado un año visitando bares, visitando pastelerÃas, visitando bodegas, disfrutando de restaurantes, viendo el color de las plazas de abastos y visitando establecimientos donde se venden los mil y un sabores de la provincia de Cádiz, pero metÃos en manteca.
Gonzalo Horh y Nacho Fando, a los que se deben las magnÃficas fotos que inundan la guÃa, iban, cuando visitaban los lugares, armados con una cámara en una mano para no perder detalle y un buen manolete de guardia en la otra porque es que ante algunos platos de menudo, de arroces con pollo, de carnes en salsas, de lo que tenÃas ganas no era de fotografiarlos sino de mojar pan. Muchas gracias a los dos por vuestro trabajo y por haberos aguantado a no utilizar el manolete antes que la cámara…aunque se que después lo habeis usado y hasta rebañado en alguna ocasión..
El objetivo, cuando nos planteamos el trabajo, era conseguir enamorar a los lectores de la guÃa. Poner pasión. Textos muy cortitos, muy descriptivos, con lenguaje de aquÃ, en adobo, en sobreusa, con piriñaca, con poleá, emborrao, con un par de huevos cuajaos, textos en amarillo y en colorao. Tratar de conseguir, en definitiva, que ,después de leer como Pepe Melero guisa el atún en El Campero, el visitante, más que querer pasar página lo que quisiera es llamar del tirón para pedir media ración de atún encebollao.
Para eso no basta la palabra, hace falta que la palabra vaya tan bien presentada como esos platos que preparan en el grupo El Faro, en El Laurel de Ubrique, en el mesón El Copo de Los Barrios o en La Mesa Redonda o la Cruz Blanca de Jerez. Ahà está el mérito de Arantxa Morales, la directora creativa de Cadigrafia que ha logrado que este trabajo tenga mejor aspecto y mejor sabor que una lata de caballitas en aceite de Tarifa y resulte tan atractivo como una fuente de langostinos recién cocios en Bajo GuÃa por los hermanos Bigote. Muchas gracias Arantxa, muchas gracias Ana Fraile y muchas gracias Juan Romero, el resto del equipo de CadigrafÃa.
En la guÃa, según ha contado Amparo que siempre está antenta en los detalles, hay casi 800 direcciones de establecimientos de la provincia. Todas llevan su domicilio, su teléfono y sus dÃas de cierre para que nadie se lleve esos chascos de ir pensando en comerse un tranvÃa de hojaldre y crema de la pastelerÃa La Tarifeña de Tarifa y luego te lleves el chasco de que está cerrado..
Para seleccionar estas direcciones se han utilizado criterios gastronómicos evidentemente. En todos, pensamos, las cosas están para comérselas…rebañar…y luego repetir, pero también hemos atendido a lugares de estética singular, a lugares con tradición o a sitios que tengan unas vistas de esas que te enamoras allà fijo, aunque sea de un choco…que yo no sé tampoco si me enamorarÃa de un choco vuelta y vuelta de los que guisan en Puerto Real.
De antemano, quiero pedir disculpas porque seguro que hay sitios que deberÃan estar en la guÃa y no están pero para realizarla se ha intentado escoger a los lugares en función de que el visitante que llegue a Cádiz se lleve la mejor impresión posible de nosotros, porque todos, lo que queremos, es que vuelva.
Es una guÃa en colores, es decir, que salen todos los pueblos de la provincia, en la que hay carne y pescao y en las que se descubre que un camión es un dulce que se hace en Vejer, que un forraje es una ensalada en Bornos, que Carmela, además de ser nombre de mujer, es un bollo relleno de crema en El Puerto y que en Chiclana se inventó el agridulce mucho antes de que nos llegara como gran novedad oriental. El agridulce versión Rio Arillo se practica en el Sanatorio, que nombre más bonito de bodega, con el moscatel y la butifarra cortada a ruedas de medio deo de gorda y servida en plato de duralex enlucido con servilleta de papel…lujo asiático, pero aquà en Chiclana y, además, con picos, que eso no lo hay ni en Pekin.
Durante todo este tiempo he aprendido muchÃsimas cosas más y si algún dÃa un tio se acerca a ustedes y os pide in mehlteig frttierte seehecttreifen, no os está haciendo ninguna propuesta deshonesta sino pidiendo en alemán unas pavÃas de merluza de Casa Paco Ceballos de El Puerto. Y si alguien te mira sonriente y con acento anglosajon y te suelta fried forkbeard with my lo que está haciendo es invitándote a una tapita de brótola frita en el Campo de Gibraltar….Por cierto, como está la brótola.
Estas dos pamplinas que les he dicho son una excusa para dar las gracias a Elmar Weber y Deborah Powell que han llevado a cabo la dificilÃsima tarea de traducir menudo, sangre en tomate, cubiletes de Grazalema o tagarninas esparragás al alemán y al inglés, los dos idiomas, además del patrio, en el que se publica la guÃa.
Pero esta guÃa no es sólo de un reducido equipo de personas. En ella han colaborado muchÃsimos profesionales de la gastronomÃa y los vinos que nos han ayudado con las fotos, a localizar tesoros perdidos, que nos han hecho un venado en sarsa para la foto. Muchas gracias a todas las delegaciones de Turismo de los ayuntamientos que se han volcado con nosotros y a todos nuestros familiares y amigos que nos han dado cientos de pistas.
En especial quisiera dar las gracias a Fernando Córdoba de El Faro de El Puerto porque de él es la urta a la roteña, la urta en colores, de la portada y evidentemente dar las gracias también a la familia Ruiz Montero que hoy nos va a alegrar la mañana con estas rebanás de pan de telera de dos kilos y manteca colorá con tropezones que una caÃa de espalda. Al presentar aquà la guÃa pretendemos varias cosas. Por un lado presentar lo singular, lo diferente que es siempre lo atractivo y también, en la figura de Teresa Montero, reciente medalla al Trabajo, por sus años en las cocinas, homenajear a esas mujeres y hombres que pusieron las primeras sartenes de nuestra cocina porque no cabe duda de que uno de los monumentos más visitados de la Janda es el arroz con pollo de Teresa Montero, que lleva hasta perlas, aunque estas, como estamos en Carnaval, vayan disfrazadas de chicharitos.
Quiero terminar dándole las gracias a a Cajasol, por copatrocinar esta guÃa y a Irene Canca por confiar en nosotros y por venir hoy aquà a presentar esta guÃa…aunque sé que también ha venido porque muere con el pan con manteca colorá.
Este artÃculo corresponde a la presentación de la guÃa gastronómica de la provincia de Cádiz celebrada en la Venta el Soldao el 2 de febrero de 2010. Más información sobre este acto aquÃ.
