Lugar: ConfiterÃa La Exquisita (Hijos y Nietos de José Galván) (Calle Altozano número 3. Teléfono: 956450158) en Vejer
DÃa del hallazgo: Viernes 5 de febrero de 2010
Tapatólogo descubridor: Juan Ramirez (tapatólogo de la demarcación de Cádiz)
Apartado cientÃfico: MeriendologÃa (Ciencias de la merienda o possiestismo). Se adscribe al área de milhojismo, que es como los mileuristas pero en dulce.
Juan Ramirez, un nuevo tapatólogo que se une al Colegio, nos remite su primer descubrimiento adscrito al campo de la MeriendologÃa del que se confiesa como gran especialista. Ramirez señala que una buena siesta no termina en condiciones si no lleva tras si una reconciliante merienda de durse y cafelito. La confiterÃa La Exquisita no puede tener nombre más apropiado y, además, ahora está en “temporada” para visitarla porque ha comenzado a elaborar sus especialidades de Semana Santa. No obstante, este dulce del que hablamos lo tienen durante todo el año, pero probarlo no es cosa fácil. La bandeja suele salir del obrador de la familia Galván, que regenta la pastelerÃa desde su fundación en 1942, después del mediodÃa pero se acaba a la hora de la merienda cuando el público llega ávido de probar este milhojas que lleva “entreverás” entre el hojaldre varias capas de exquisita crema pastelera. El toque original del dulce está en la parte superior donde los Galván colocan una capa de mantequilla y una guinda que es el toque ornamental para esta obra de arte de la meriendologÃa. Los iniciados en su degustación utilizan un truco para no quedarse sin camiones y es llamar a la confiterÃa por teléfono y reservarlos, según cuenta Ramirez. El origen de los camiones, según José Galván, uno de los maestros pasteleros de La Exquisita, está en la década de los 40 cuando comenzó a elaborarlos José Galván padre, el fundador del establecimiento. El nombre “oficial” del dulce es milhoja, pero un dÃa, un cliente le puso camión, José Galván no recuerda cuando fué, y desde entonces se le quedó “el mote”. La confiterÃa La Exquisita abre todos los dÃas en horario de mañana y tarde (cierra a la hora de almorzar) y cuenta también con cafeterÃa anexa por lo que o bien se pueden tomar en el propio local o llevarse “en papelón” para casa junto a otras joyas meriendológicas de la confiterÃa. La unidad de camión se cotiza a 60 céntimos, con una servilletita para llevarselo puesto.
Detalle para sibaritas: Si va por la confiterÃa no conviene perderse la exposición de fotos antiguas que hay en la pared.
Si quiere conocer la historia de la ConfiterÃa Galván de Vejer pulse aquÃ.
Gracias por el truquito para no quedarse sin camiones…
Se lo diré a mi tÃa, que la pobre aunque vive al lado se jarta de hacer cola para pillarlos y a veces se queda sin ellos…
Ay, que ricos los camiones….