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La morcilla de la Venta Reyes

Publicado el Jueves, Febrero 12, 2015 por Cosas de Comé

La morcilla de la Venta Reyes servida con otras dos especialidades de la casa, la butifarra y la longaniza. Los piquitos son de Pan y Picos Sidonia de Medina. Foto: Cosasdecome

 

 

Nombre del descubrimiento: Morcilla

Lugar: Venta Reyes (Todos los datos aquí) en Cantarranas -Vejer.

Día del hallazgo: Domingo 1 de febrero de 2015

Tapatólogo  descubridor: Cosasdecome

Apartado científico: Embutidoncia de calibre fino. Dentro del gran contenedor científico de las tentaciones de la carne hay un campo dedicado a los embutidos y fiambres. En este caso nos hayamos ante un caso de embutidoncia de calibre fino referida a cuando las chacinas como las morcillas, butifarras o longanizas que suelen llevar un calibre de loncha más estilizado que los morcones, que son el objeto de estudio de la embuidoncia de calibre gordo.

A veces un producto gana muchísimo sabor cuando se disfruta en su “jugo” y no cabe duda de que la Venta Reyes es un sitio con mucho jugo. Ya de por sí, la carretera entre la zona de Vejer hasta llegar a esta pedanía de apenas 300 habitantes, tiene un gran atractivo, con muchos tramos rodeados por árboles, como acotando la vía.

Reyes está en una plaza. No hay ningún signo externo de su existencia. Sólo te aparece un techado de uralita, dos enimágticas puertas, alguna mesa para los quieran disfrutar de la terraza y los servicios en los que si aparecen unos distintivos para evitar que uno entre en el que no debe y mee en pecado.

La puerta de la izquierda da acceso al bar. La de la derecha, parcialmente tapada por una de estas cortinas de tiras plásticas que dejan pasar el fresquito da paso al almacenito de la familia, donde te venden las chacinas que hacen de manera artesanal desde hace 50 años, cuando los padres de Manolo Reyes pusieron en marcha la carnicería.

Cogemos la puerta de la izquierda…somos más de vaso que de paquete de garbanzos. Los parroquianos se dan cuenta inmediatamente de que somos guiris. Llevamos el letrero puesto en la frente. Manolo echa la primera sonrisa y pregunta que “va a sé”. Van dos vinitos, que saca fresquitos de la nevera, de esas con más quinquenios que los tornillos de la Torre Eiffel. El fino, que saca de una botella sin padre ni madre, está fresquito y es de esos que entran bien. Tras la sonrisa y los vasos, Manolo se retira y desaparece por la puerta que comunica con el almacén. Su ausencia dura apenas 22 segundos, lo necesario para incorporarse a la escena con un platito de los de café, transparente y a juego con alguna silla de formica que todavía queda por el local. El plato va “empetao”, un adjetivo divino que significa que va lleno, como una playa de Conil en pleno mes de agosto. Hay lonchitas de butifarra, un poquito de longaniza, esta cortada más gorda, y otras cuantas más de morcilla. Las tres tienen buen coló. Vienen con el pellejo puesto, nada de concesiones. Manolo te planta al lado un cestito con una generosa ración de picos. Son de los liaos de otro virtuoso, Paco García, de Pan y Picos Sidonia. La pareja es mejor que la de Shakira y Pique, aunque aquí aparecerían rodeados más que de glamour de un buen matojo de tagarninas.

Como soy muy cuadrao para lo del orden, decido empezar a degustar el plato por orden alfabético. Primero la butifarra, segundo la longaniza y tercero el chorizo. Manolo mira de reojo como le quito el pellejo. Se puede conocer mucho de una persona viendo como le quita el pellejo a la butifarra. Los psicólogos todavía no han valorado suficientemente esta prueba.

Manolo habla con los parroquianos de conejos de campo. Yo a mi ritmo: loncha, pico, loncha, pico. Cae la butifarra, cae el chorizo, pero la morcilla “me sulibella” como decía la canción. La salen matices por todos lados y te deja la boca como, supongo yo, tenía que dejarla un beso de tornillo de Claudia Schiffer con la que soñé en mi juventud… y no precisamente comiendo morcilla.

Manolo dice que lleva cilantro, matalauva, pimienta, nuez moscada…comino. Hay que tener mucha elegancia para mezclarlo todo y que salga algo tan bueno. Pico, loncha, pico loncha. Desde la calle un perrito de esos que mueven el rabo como el tic tac de un carrillón, me mira con esa cara de pobre que los hace irresistibles. Un parroquiano le tira el pellejo de la morcilla y el animal se lo come de un bocao. Hasta me parece verle la misma cara de satisfaccion que se me ha puesto a mí, y eso que el no ha tenido la suerte de comerse lo que hay dentro del pellejo.

Me quedo con ganas de más. ¿Qué tiene por ahí? le pregunto a Manolo. Tengo morcón, chicharrones, almuerzo campero… Le pido pareja de ases: morcón y chicharrones. Manolo vuelve a desaparecer y tras otros 22 segundos luce de nuevo sonrisa serena y otro platito “empetao” con las demás chacinas. Pico, loncha, pico, loncha, un buchito del fino fresquito de botella anónima. Cuanto é. Aún quedaba lo mejor: 2 euros, por dos platos de chacinas, los picos y dos copazos. Crucé la puerta, el perrito volvió a hacerme tic tac con el rabo. Eché un erutito, eso sí, muy discreto y sentí acercarse a mí, por dos lonchas nada más, la felicidad. ¡Muchas gracias Manolo!

Horario, localización, teléfono y más datos de la Venta Reyes, aquí.

Más cositas buenas que probar en Vejer, aquí.

Más tentaciones de la carne, aquí.

Manuela Muñoz y Manolo Reyes, son los que elaboran las chacinas de la Venta Reyes. Aquí aparecen en su bar. Foto: Cosasdecome

Exterior de la Venta Reyes. A la izquierda puede verse al perrito que degusta los pellejos de las chacinas. Foto: Cosasdecome


 

 

3 Respuestas
  • por ALEJANDRO MACKINLAY 14 Febrero 2015 en 12:57 pm

    Gracias Pepe, como siempre te haremos caso y probaremos La Tarraya.
    Un abrazo.

  • por Cosas de Comé 13 Febrero 2015 en 11:46 am

    Gracias Alejandro. Ya está corregido. Por vais a Cantarranas, después de probar la morcilla de la Venta Reyes os aconsejo comer en otro sitio con encanto, la Venta La Tarraya. Aqui teneis más datos: http://www.cosasdecome.es/guia-de-establecimientos/venta-la-tarraya/#.VN3TfC5UV6I

  • por ALEJANDRO MACKINLAY 13 Febrero 2015 en 11:31 am

    Buenas Pepe.
    ¡¡Que envidia!! Ya está la moto peña “El Mollete” buscando la venta Reyes. Así que por favor corrige la foto (la segunda) para que no nos perdamos y podamos ver la fachada.
    Un abrazo.

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