Cosas De Comé

Ir a la página de Antonia Butrón
Categorías Buscador
Publicidad
Pulsa aquí para ir a la página de Romerijo
Ir a la página de Tierras de Cádiz
Ir a la tienda
Ir a la página de Pantalán G
Pinchar para más información sobre la ruta
Ir a la página de Montesierra
Pinchar para más información sobre la ruta
Ir a la página de Unic Hostelería
Ir a la página de Ideólogo
Ir a la página de Baelo
Pulse para obtener más detalles de la taberna La Sorpresa
Más información sobre las jornadas del calamar de potera, aquí
Pincha aquí para ir a la web de Pescados Bedimar
Ir a la página del Molino de Espera
Ir a proveedores.com
Más detalles pinchando aquí.

El bocadillo de pringá de la berza de El Volapié

Publicado el Sábado, Septiembre 8, 2012 por Cosas de Comé

Foto: Cosasdecome

Nombre del descubrimiento: Bocadillo de pringá

Lugar Bar El Volapié (Paseo de las Delicias esquina con Paquera de Jerez. Teléfono: 956335440) en Jerez.

Día del hallazgo: Sábado 4 de septiembre de 2012

Tapatólogo descubridor: Tapatólogo Jaime de Carvajal

Apartado científico: El descubrimiento se adscribe a dos ciencias. Por un lado a la desayunística, la ciencia del desayuno y por otro al bocadillismo.

Otras ramas de la ciencia hablan de tres estados de la materia: sólido, líquido y gaseoso, pero la tapatología, la ciencia de tenedor, añade un cuarto estadio, la materia fundente, ese momento en el que el objeto, fundamentalmente la manteca y otros materiarles relacionados con el cochino en particular, están en un estado que ni es sólido, ni es líquido, ni está caliente, ni frío, pero lo que si está es pa meterle un bocao en condiciones.

En este estado de la materia, el fundente, se sirve este bocadillo de pringá de El Volapié de Jerez. Se sirve, preferiblemente para desayunar pero puede ser consumido a cualquier hora del día. La primera consideración que debe hacerse es que el bocadillo debe tomarse en actitud reverente, es decir, ligeramente inclinado hacia adelante para evitar que una gota del estado fundente se funda un gran lamparón en la camisa…que seguro, ese día, porque estas cosas son así, es clarita. Una vez colocado en posición reverente el bocadillo debe cogerse con las dos manos, aunque sea pequeño, y apretarlo un poquito, para escuchar el crepitar del panecillo. Es en este singular momento, tras el crepitado, cuando debe acercarse a la nariz. Aquí detectamos matices atocimorcichorizados, término científico que indica la presencia en trinidad del tocino, el chorizo y la morcilla. El cuarto elemento es un poquito de carne de cerdo que le da textura al conjunto. Para mi el segundo bocado es el mejor. En el primero estás demasiado poseido por el estress de la primera vez, por el no poderse aguantar, pero ya el segundo los disfrutas más. Tanto el bollo como sus interiores están templaitos y tú, después de comertelo también te quedas una jartá de templado, como si hubieras ido a un spa…pero spamarrano (de cochino).

El bocadillo lo crearon allá por la década de los ochenta del siglo XX Luis Lara Carpio, Luis de Pacote, y su mujer Manuela Ramos, que era, por entonces, la cocinera de esta histórico bar de Jerez. Con el tiempo este bocadillo se ha convertido en un clásico del desayuno en la ciudad. Ahora es la hija de Manuela, Pilar, la que elabora la pringá. Curiosamente en el bar no tienen berza como tapa pero la hacen solamente para obtener la pringá. El fenómeno bocadillista se sirve en dos tamaños, el bocadillo de tamaño viena, que sale a 2 euros y el pequeño, tamaño montaito, que sale a 1,5. El pan lo traen de panaderías de El Cuervo y Guadalcacín.

Horarios, localización y más datos de interés tapatológico de El Volapié, aquí.

Más desayunos interesantes en Jerez, aquí.

Los mejores desayunos de la provincia de Cádiz, aquí.

Los mejores ejemplos de bocadillismo en la provincia de Cádiz, aquí.

Una Respuesta
  • por Antonio (Tortillando en la Diáspora) 14 Marzo 2014 en 23:30 pm

    La Venta El Volapié, estaba junto al antiguo matadero, por lo que eran unos grandes especialistas en gandiga o casquería que dirían los mas fisnos. Un monumento de aquellos tiempos era la Tortilla de canutillo, variante de la de sesos y que utilizaba la médula espinal, cortada en rodajas. En fín, eso se lo llevaron por delante los priones de las vacas locas.
    Ahora, como bien dice Jaime de Carvajal, el desayuno en El Volapié es toda una experiencia sociológica, rodeados por cientos de fotos en blanco y negro y de las “marías” que toman su café, rajando de los maridos.
    Pero mucho ojo, porque la “media de pringá” y los desayunos acaban a las 12:00.
    Porque en Jerez, se dice: ¡Señores, a las 12 bebe el Papa! y ya se acaba el café y empiezan las copas.

Deja un comentario:

La moderación de comentarios está activada. Su comentario podría tardar cierto tiempo en aparecer.

Puedes usar estas etiquetas:
<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>